IMPLANTE DE TESTOSTERONA

La testosterona en las mujeres disminuye a partir de los 25 años aproximadamente, de manera que los niveles plasmáticos de una mujer de 40 años pueden llegar a ser la mitad que los que tenía a los 20 años.

 

Esta disminución puede relacionarse con numerosos síntomas y signos propios del proceso de envejecimiento como disminución de la vitalidad, alteraciones del estado de ánimo (irritabilidad, tristeza, ansiedad…), cansancio permanente, disminución de la libido, sofocos, descalcificación de los huesos, perdida de masa muscular y fuerza, aumento de peso graso, pérdida de memoria y alteraciones del ritmo vigila-sueño.