OXÍGENO OZONOTERAPIA 

Desde el descubrimiento del ozono por el químico alemán Christian Friedrich Schonbein en 1840 su uso médico se ha ido incrementando en diferentes lugares del mundo y se han venido realizando investigaciones preclínicas y clínicas con un rigor científico, en Alemania, Cuba, Italia, Rusia y otros países arrojando resultados que avalan su uso a través de diferentes protocolos médicos y junto con esto un numero creciente de pacientes se benefician de la oxigeno ozonoterapia.


El ozono, debido a su gran capacidad oxidante, posee un:


Fuerte poder bactericida, antivírico y fungicida

Por lo que aplicándolo directamente en heridas y úlceras infectadas, destruye los gérmenes patógenos debido a su alta capacidad desinfectante. Cuando la acción antivírica y bactericida tiene lugar en el interior del organismo humano, el mecanismo de acción es muy diferente, ya que el ozono, en esta circunstancia, produce una oxidación de la envoltura externa de virus y bacterias a través de los peróxidos que se forman, lo que ocasiona la muerte del
germen.


Efecto favorecedor de la circulación sanguínea:


Otra de sus facultades es la capacidad para potenciar la circulación sanguínea a diversos niveles, y la más importante es a nivel de micro circulación, la que más se perjudica en los procesos de la inflamación crónica mínima persistente, propia de las enfermedades inflamatorias y degenerativas del envejecimiento (diabetes, síndrome metabólico, cardiopatías, artrosis y
artritis, discopatías, etc.).

Esto se consigue por el medio de los “eritrocitos súper dotados”, las células sanguíneas que mejoran considerablemente su capacidad de transporte del oxígeno y de acceder a los tejidos con déficit de irrigación.

 

Capacidad Antiálgica e Inmuno Moduladora de la Inflamación:


El dolor, en muchas ocasiones, no es más que la carencia o disminución del oxígeno en los tejidos, por lo que la aplicación del ozono conlleva también una notable disminución del dolor y de la inflamación en los tejidos que rodean las articulaciones. Se observa un importante incremento de sustancias antiinflamatorias en el organismo llamadas citoquinas.

 

El efecto de regulación inmunológica por parte del ozono fue demostrado de forma convincente por primera vez en los estudios de la acción de este elemento sobre el sistema inmunitario con ayuda del análisis inmunoenzimático de los investigadores occidentales Winkler (1989) y Bocci (1997), y confirmado en las investigaciones del instituto de Inmunología del
Ministerio de Salud de la Federación Rusa (Moscú). Se demostró que, en la administración parenteral, el ozono ejerce indudablemente un efecto de regulación en el cambio de la composición de los indicadores de la inmunidad celular: disminuye los niveles aumentados y, a la inversa, aumenta los niveles disminuidos de los linfocitos T.

 

Largos años de estudio sobre la influencia del ozono en el estado inmunológico han demostrado su propiedad de inducir la síntesis de citoquinas, cada una de las cuales cumple una función defensiva determinada. La mayoría de las investigadores señalan que los efectos del ozono sobre el sistema inmunológico dependen de la dosis. Las concentraciones terapéuticas del
ozono posibilitan la acumulación en las membranas de células fagociticas, monolitos y macrófagos, y de compuestos hidrófilos, los ozónidos, que estimulan la síntesis de distintas clases de citoquinas en estas células.

 

Las citocinas, que son péptidos biológicamente activos, posibilitan la activación de los sistemas de defensa inespecíficos (aumento de la temperatura corporal, producción hepática de proteínas de fase aguda) y, además activan la inmunidad celular y la humoral. Así, el interferón obstaculiza la aparición de virus en la célula hospedadora y, el factor de necrosis tumoral es capaz de destruir las células extrañas en formación. Se sabe que la interleucina 6 posibilita la síntesis de inmunoglobulinas y que la interleucina 8 estimula la leucocitopoyesis, lo que se refleja en la normalización de lo niveles de linfocitos T y B. la interleucina 1 aumenta la temperatura del cuerpo, y refuerza la síntesis hepática de proteína C reactiva, de transferína y de ceruloplastina que son antioxidantes fundamentales.

 

Especialistas alemanes demostraron en sus estudios la efectividad del enfoque anterior en el tratamiento de la artritis reumatoide ( Fahmy, 1993), y los estudios de especialistas rusos lo hicieron en el tratamiento esclerosis difusa (Kotov, 2000), la esclerodermitis y el lupus eritematoso diseminado (Glavinskaia y Bitkina, 1998).

 

El sistema genético de las células humanas no se ve afectado por la acción del ozono gracias a la capacidad de los organismos superiores para restaurar el ADN y el ARN. La ausencia de efecto genotóxico por el ozono se ha confirmado en los cromosomas. Se ha demostrado que durante la aplicación de la ozonoterapia no se detectan cambios en el numero de aberraciones cromosómicas (Musarella, 1989). Se ha demostrado también que el ozono potencia la acción de otros fármacos, debido a que bajo el efecto de su acción las membranas celulares se vuelven mas porosas, lo que facilita la entrada del
medicamento a la célula. De esta forma, por ejemplo, al aplicarse de un modo conjunto el ozono y los antibióticos, la dosis de estos últimos puede reducirse a la mitad (Ivanov Kocheleva, 2000).

 

El tratamiento con ozono ha sido descrito como un inductor ideal de las citocinas, ya que, hasta la fecha, su toxicidad es escasa (cuando se usa en el intervalo de dosis apropiado y con los métodos correctos), no es antigénico y produce una respuesta inmunológica positiva sin efectos secundarios adversos.

 

Además, esta acción también puede ser catalogada como moduladora si se tiene en cuenta que la liberación de citocinas de produce de forma endógena ya que la acción inmunológica del ozono sobre la sangre esta dirigida fundamentalmente sobre los monocitos y los linfocitos T.

Regulador Metabólico y Modulador del Stres Oxidativo:

Como resultado de las investigaciones realizadas los últimos años, se ha establecido que el uso de ozono refuerza el consumo de glucosa por los tejidos y órganos, disminuye el contenido de metabolitos parcialmente oxidados en el
plasma (Viebahn – Haensler, 1999).

 

Diversas observaciones preclínicas y clínicas realizadas han permitido observar la acción reguladora del ozono sobre indicadores metabólicos, y se ha detectado, en general, una modulación de los indicadores inicialmente patológicos hacia valores normales. Entre ellos se encuentran: glucosa, creatinina, hemoglobina, hematocrito, proteínas totales, lactato deshidrogenada, colesterol, triglicéridos, lipoproteínas, enzimas hepáticas, bilirrubina, acido úrico, acido láctico y calcio. No existe una explicación clara sobre los mecanismos de acción mediados por el ozono que intervienen en este caso.

Probablemente, el reequilibrio del sistema redox ajuste vías metabólicas relacionadas con la estabilización de estos indicadores.

 

Así, por ejemplo, en 22 pacientes con cardiopatía isquemica, se observo una disminución estadísticamente significativa del colesterol (COL) y de la lipoproteínas de baja densidad (LDL) en el plasma, a los 5 y 15 días de tratamiento con ozono mediante auto hemoterapia, con una concentración de μg/ml y 200 ml de gas, sin modificación alguna de las lipoproteínas de alta densidad (HDL) ni de los triglicéridos (TG). Al quinto día el COL y las LDL disminuyeron un 5.5% y un 15,4%, respectivamente, mientras que la decimoquinto día la reducción fue del 9,7% y el 19,8%, respectivamente. La disminución de las concentraciones de COL y LDL fue mayor en los pacientes que recibieron un mayor numero de tratamientos de ozono.

 

La optimización de los sistemas oxidantes y antioxidantes del organismo es uno de los efectos biológicos fundamentales de la interacción sistémica de la ozonoterapia, que se realiza a través de la influencia de las membranas celulares y consiste en la normalización del balance de los niveles de productos de la peroxidación de los lípidos y el sistema de defensa antioxidante.
Como respuesta a la introducción del ozono en los tejidos y órganos, se produce un aumento compensador sobre todo de la actividad de las enzimas antioxidantes, la superóxido dismutasa( SOD), la catalasa y la glutation peroxidasa, ampliamente representadas en el músculo cardiaco, el hígado los eritrocitos y otros tejidos.
Los resultados de diferentes experimentos preclínicos y clínicos en diferentes patologías, y en diferentes tejidos indican que, como respuesta a a la introducción de las primeras dosis de ozono (con diferentes formas de administración), se observan incrementos no significativos de los procesos oxidativos, lo que se determina con el método de quimioluminiscencia de los
tejidos biológicos analizados y con el análisis de las concentraciones de productos de peroxidación de los lípidos: primarios (DC, TC: conjugados dienólicos y trienólicos), secundarios (MDA: malonildialdehido) y finales (BSH: bases de Schiff). No obstante la activación posterior de los sistemas antioxidantes enzimáticos y no enzimáticos del organismo restaura la actividad de la OLP y, al final del tratamiento, se observa la normalización de todos los componentes del sistema redox.

 

La ozonoterapia esta muy vinculada al concepto de equilibrio oxidación- reducción (ambiente redox) debido a que, como parte de su mecanismo de acción, genera un efecto antioxidante, siendo paradójicamente, un tratamiento oxidativo empleado en enfermedades en las que interviene el proceso de estrés oxidativo. Además, el mecanismo general por el que actúa la ozonoterapia sistémica es a través de un pequeño y controlado (por las defensas antioxidantes del organismo) estrés oxidativo, que se convierte en un reto oxidante para la célula. La repetición sistémica de este estimulo induce en el
organismo diversas respuestas terapéuticas. La ozonoterapia esta, por lo tanto, estrechamente ligada al proceso biológico conocido como estrés oxidativo (Martinez – Sanchez y Re, 2010)

Propiedades antitumorales:


El premio Nóbel, Otto Warburg, director del Instituto Max Planck de Berlín, señala que una disminución o carencia de oxígeno a nivel celular, constituía la condición clave para el desarrollo del cáncer. Se sabe que la célula cancerosa consigue su energía a través de una glucólisis anaeróbica (en ausencia de oxígeno).

 

Esto explica porque actualmente la oxígeno ozonoterapia con su capacidad de oxigenación de los tejidos se usa como terapia complementaria y paliativa en los protocolos de tratamientos de cáncer, permitiendo una importante mejoría en la calidad de vida de los pacientes.

 

Principalmente debido a su efecto inhibidor metabólico sobre crecimiento de tumores, su efecto de incrementar la producción de interferón y el factor de necrosis tumoral, sustancias que el cuerpo naturalmente utiliza en su lucha contra las infecciones y el cáncer.

 

Los beneficios del ozono


La Oxígeno Ozonoterapia puede ser aplicada con éxito en amplia gama de enfermedades desde menos a mas graves, también como medicina preventiva y en Medicina Estética.

 

Su capacidad de mejorar la circulación sanguínea, oxigenación de los tejidos, su acción potenciadora del sistema inmunológico y moduladora de la inflamación, su efecto analgésico la hace imprescindible y altamente recomendable para toda persona de la tercera edad que quiere envejecer conservando su salud, capacidad intelectual y vitalidad.

 

Es un método infaltable en las mejores clínicas anti-edad en el mundo.

 

En nuestra clínica de Medicina Estética, Antienvejecimiento y Longevidad
con éxito practicamos las siguientes formas de Oxigeno Ozonoterapia:

 

- Infiltraciones locales:
     paravertebrales
     periarticulares
     perilesiónales

- Autohemoterapia menor.
- Insuflación rectal.
- Aplicación local de aceite ozonizado.

 

La modalidad de aplicación, la dosis, frecuencia y cantidad total de las sesiones se individualizan según la necesidad de cada paciente.


Normativas internacionales de uso de Oxígeno Ozonoterapia


Cabe destacar que todos los esquemas terapéuticos aplicados en nuestra clínica se ajustan a las exigencias de la “Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia” ,documento guía y de trabajo del Internacional Scientific Committee ( ISCO3)     ( www.isco3.org ) , aprobado por el “encuentro internacional de escuelas de ozonoterapia”, celebrado en la Real Academia
Nacional de Medicina, en Madrid, el 3 y 4 de junio de 2010, bajo los auspicios de la Asociación Española de Profesionales Médicos en Ozonoterapia.(AEPROMO)


La “Declaración Madrid sobre la Ozonoterapia” es el primer documento de consenso en la historia global de la Ozonoterapia, y se ha convertido en el único documento de la terapia de ozono realmente internacional y de gran aceptación en el mundo. Ha sido traducido a los siguientes 11 idiomas: alemán, árabe, español, ingles, finlandés, italiano, japonés, portugués, rumano, ruso y turco.

 

Ozonoterapia en enfermedades cardiovasculares

 

Aterosclerosis

El problema del tratamiento de aterosclerosis y sus complicaciones , englobadas bajo a denominación de enfermedades isquemicas ( corazon, encefalo, extremidades), es extraordinariamente actual, y se investiga intensamente en todo el mundo. Todo ello esta relacionado con la amplia diseminación de la enfermedad isquémica y con el hecho de que esta constituye una de las causas mas frecuente de perdida de salud y de la capacidad para trabajar, asi como de muerte. A pesar de haberse logrado algunos exitos en el tratamiento y la prevencion, continua la busqueda y la introducción de nuevos metodos curativos.

 

En la actualidad, no hay duda alguna sobre la intervención de la alteración del intercambio de los lipidos en la etiologia y la patogenia de la aterosclerosis. El aumento de la concentración de colesterol y de la lipoproteínas de baja densidad en el plasma sanguineo es uno delos principales factores de riesgo de la aparición y el desarrollo de la aterosclerosis, por lo que tanto en la profilaxis primaria como en la profilaxis secundaria de esta afección, el uso de medicamentos que inhiben la formación del colesterol en el organismo es amplio.

 

Existen datos sobre la acción hipolipidemica de la ozonoterapia. Hernandez y cols (1995) señalaron la disminución del colesterol en la sangre después del tratamiento con insuflaciones rectales; Bikov y cols (2000), al estudiar los lipogramas de 161 pacientes con enfermedad isquemica cardiaca (IAC) después del tratamiento con ozonoterapia, detectaron una autentica
disminución de los valores de colesterol total en un 18.4%, de 17,2%, asi como un aumento de las lipoproteínas de alta densidad en un 3,7%.

 

En otros estudios realizados en pacientes con IAC con hipercolesterolemia inicial después del tratamiento con ozonoterapia, la disminución de los valores de colesterol total fue del 10%, de las lipoproteínas de baja densidad del 12,5%, de los triglicéridos del 22% y del coeficiente de aterogenia del 12% (Maslennicov y cols.,2007). En el analisis de la dinamica de los indicadores del
intercambio de lipidos en pacientes con encefalopatias por trastorno circulatorios en primer estadio, Gustov y cols. (1999) observaron, después del tratamiento con ozonoterapia, una diminucion del 24,5% de los valores de lipidos totales, del 6,4% del colesterol total, del 7% de las β-lipoproteinas y del 10,5% de los triglicéridos.

 

En las afecciones ateroscleróticas vasculares, los episodios agudos en forma de infarto de miocardio, angina inestable,hemorragia cerebral y trombosis de las arterias de los miembros inferiores tienen una base morfologica común: la
alteración de la integridad del endotelio o la rotura de las placas ateroscleróticas y trombosis en el sitio de la rotura o el defecto del endotelio, conduce a un trastorno agudo de la circulación sanguinea.

Como norma , en los trastornos arteriales agudos, los trombos se situan sobre los puntos de rotura o las grietas de las placas ateroscleroticas. La resistencia de las placas se determina por el estado de sus capsulas << de envoltura >> que separan el núcleo trombogeno, rico en lipidos , de la sangre.
Las placas sensibles a la rotura se denominan << tempranas >>, y se caracterizan por presentar un núcleo grande y una envoltura delgada, que contiene una pequeña cantidad de celulas de músculo liso. La capsula se debilita por la presencia de inflamaciones dentro de las placas, lo que se acompaña por infiltraciones de linfocitos T y de macrofagos. La reaccion
inflamatoria se considera en la actualidad uno de los principales mecanismos del debilitamiento de la envoltura, ya que los macrofagos constituyen una fuente de enzimas que destruyen el colágeno y otros elementos de la capsula.
Es importante señalar que las lipoproteínas de baja densidad oxidadas por peróxidos estimulan los macrofagos y los linfocitos T(Gratsianski, 1996).

 

Los signos de inflamación (aumento del nivel de proteína C reactiva, fibrinogeno y otros) en presencia de estados vasculares agudos e inestables se observan también en el torrente sanguíneo, lo que se relaciona con la activación de los monocitos y los linfocitos.
Los últimos producen citocinas, la interleucina 6 y la interleucina 8, que tienen acción inflamatoria y coagulante.
Se reconocen las propiedades antiinflamatorias del ozono en un amplio grupo de enfermedades. La confirmación de su acción, en este caso, es la gran eficacia clínica en trastornos vasculares agudos (infarto de miocardio, hemorragia cerebral, angina de pecho inestable) y también los indicadores analíticos que muestran la disminución de la inflamación. La depresion de los procesos inflamatorios permite la estabilización de las placas ateroscleroticas.
De acuerdo con todo ello, la utilización de la ozonoterapia puede considerarse como método profiláctico de la afección aterosclerotica vascular progresiva.

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